Apuntes de la Profesora Martínez para la discusión del concepto de los conceptos “bien” y “mal” según Tomás de Aquino.

 

Cáp. V  El mal existente en las cosas no es intencionado.

 

             1.El  mal puede ser el resultado del “defecto” de algo. No nace de la  intención de algo en o fuera de la naturaleza sino un fallo en la producción de algo que es inherente a los procesos de generación y corrupción.

             2. Los agentes de cambio o “móviles” tienden al bien y al mal sólo accidentalmente. Cada  cosa es en potencia lo que puede ser y sólo en pero para llegar a expresar su verdadera naturaleza necesariamente se privará de ser otra cosa. En este sentido el mal es privación.

            3. En los que obran intelectualmente la intención responde a la aprehensión. La aprehensión es la conciencia del objeto de la intención, pero a veces, se intenta  “comer miel y se come hiel,” luego, ya que por (2) (los agentes tienden hacia el bien), el mal no resulta de la intención.

 

Cáp. VI. Pruebas que el mal es ajeno a la intención aunque ello no implica que no sea necesario

           4. El mal se da en la sustancia o en la acción de la sustancia. (substancia= basamento de los atributos, especie de átomo ontológico, base sobre la que se predican los atributos.

          5. Se puede hablar de la existencia del mal, si la sustancia  carece de lo que debe tener por naturaleza. Ej. No es malo que un hombre carezca de alas, si no tuviera manos sería malo.

       6. Toda privación, por tanto, tomada propia y estrictamente, es de algo que uno no tiene y debe tener por naturaleza. Luego, la privación entendida de esta manera, siempre incluye la razón del mal.

      7.La materia está en potencia respecto a todas las formas. No obstante, cada cosa compuesta requiere de forma (principio que individúa)

y así “no puede haber agua sin forma de agua y fuego sin  forma de fuego.”  

  8. La privación de forma respecto a la materia como tal no es para la materia ningún mal pero con relación a las cosas compuestas si lo es. (Porque todo tiende a la autorrealización.

 9. La privación del orden o de la debida proporción es un mal de la acción.

10 Toda acción debe estar ordenada (a la autorrealización)

11 La privación de la acción para la autorrealización es un mal absoluto.

12. El mal de la corrupción, aunque ajeno a la intención de quien la engendra, ocurre siempre y por necesidad y en ese sentido es abosluto.

13 No todo lo ajeno a la intención es casual, o azaroso ya que si  lo ajeno a la intención fuera necesariamente el resultado de lo que se intenta (aun cuando no hay intención) entonces no seria fortuito. Mas ocurre que hay quien quiere disfrutar el deleite del vino, y como resultado se embriaga,  aunque esto es ajeno a su intención embriagarse.

                             Continuará.....